SOBRE GATOS

TOXOPLASMOSIS

MITOS, PRECAUCIONES Y CASOS EXTREMOS

Enfermedad infecciosa, de origen parasitario.
Transmisible a las personas por diferentes animales.

Ha de quedar muy claro que NO TODOS LOS GATOS
son portadores de la enfermedad y que
NO SOLO LOS GATOS pueden contagiar a las personas.

Los protozoos de la toxoplasmosis (1), son parásitos internos, unicelulares y microscópicos, que residen en el estómago de los carnívoros. Los ooquistes (es el nombre con el que se conocen estos huevos y larvas) se pueden transmitir al ingerir carne cruda o poco cocinada de un animal portador. La otra forma de transmisión es por el contacto con las heces de un animal que sea portador y la falta de higiene, en personas de grupos de riesgo (inmunodepresivas) (2).

Cualquiera de nosotros u otros carnívoros, es casi seguro que haya padecido la enfermedad, pero al tener el sistema inmunológico normal (3), es decir “fuerte”, el propio cuerpo habrá enviado todas las defensas necesarias y adecuadas, para combatir el parásito y eliminarlo. Durante ese período puede que hayamos notado alguna de sus manifestaciones más típicas; fiebre, dolor de cabeza, molestias gástricas, cansancio, diarrea, etc.

Si convivimos con gatos, no solo quien esté embarazada (4) puede contraer la enfermedad, también cualquiera con las defensas bajas, podría infectarse y requerir tratamiento. Los grupos de riesgo son, como en cualquier otra enfermedad de este tipo; bebes, niños muy pequeños y personas de la tercera edad.

En el caso de estar en estado de buena esperanza, convivir con gatos y no estar tranquila con la circunstancia, lo primero que habría que hacer es averiguar si los gatos con los que se tiene contacto, son portadores o no de la enfermedad.

Para saber si los gatos son portadores del parásito, hay que llevarlos al veterinario para que efectúe las pruebas adecuadas. De recibir la noticia por parte de los resultados de laboratorio, de que los gatos son portadores, es recomendable que sin dudar un instante, las futuras madres dejen de convivir con dichos animales, por el bien del feto. Se deberá buscar una solución adecuada para todos.

El resto de los posibles afectados, han de observar elevados niveles de higiene, mientras el veterinario nos indica el tratamiento para los gatos, hasta que nos confirme que los resultados de laboratorio dan negativo.

Sin olvidar en ningún momento que las personas han de visitarse con su médico y averiguar si se han contagiado y de ser así, habrán de seguir el tratamiento que les sea indicado, hasta haber superado la infección.

Teniendo la certeza, por los resultados de laboratorio, de que nuestros gatos no son portadores, no existe riesgo alguno, pero será bueno mantener una buena higiene domestica (como normalmente procuramos hacer). Con los bebes o niños muy pequeños, hay que procurar que la bandeja de arena se limpie diariamente y no esté en un lugar que ellos frecuenten. Para evitar que metan la mano en el arenero, hay en el mercado modelos con tapa y puerta, a los que solo el gato tiene acceso fácil sin vigilancia. Las personas de la tercera edad, es suficiente con que mantengan las costumbres higiénicas habituales.

 

Si te estás preguntando ¿Tiene Toxoplasmosis mi gato?, lee este artículo.

Autor
Graciela Prado
© All Rights Reserved

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(1) La toxoplasmosis es una enfermedad de origen parasitario que se produce tras la ingestión de ooquistes del protozoario Toxoplasma gondii. Es una enfermedad zoonótica, es decir, que es transmitida al hombre por diferentes especies de mamíferos, aves, peces o insectos contaminados. Los huéspedes habitualmente más conocidos son el gato doméstico y silvestre y los huéspedes intermediarios los animales de sangre caliente. Está presente en todo el mundo; entre un 3 y un 70% de los seres humanos que alcanzan la vida adulta experimentan como mínimo una infección por toxoplasma.

(2) En los pacientes inmunodeprimidos se presenta una encefalitis toxoplásmica, con síntomas como:

    • Debilidad.
    • Alteración del estado mental.
    • Convulsiones.
    • Fiebre.
    • Signos cerebelosos.
    • Anomalías sensoriales.
    • Alteraciones del movimiento.
    • Inflamación de la retina y visión borrosa.
    • Los síntomas psiquiátricos comprenden una psicosis manifiesta, demencia, ansiedad y agitación.
    • Además, puede desarrollarse una enfermedad pulmonar.

(3) En los pacientes cuyo sistema inmunitario funciona correctamente la infección es leve y los síntomas, cuando aparecen (en un 10-20% de los casos de toxoplasmosis en el adulto), suelen ser leves y semejantes a los de una gripe. Entre los síntomas que pueden presentarse destacan:

    • Malestar.
    • Fiebre.
    • Mialgias (dolor muscular).
    • Dolor de cabeza.
    • Sudoración nocturna.
    • Faringitis.
    • Inflamación de los ganglios linfáticos en cabeza y cuello.
    • Exantema maculopapuloso.
    • Hepatoesplenomegalia.
    • Coriorretinitis unilateral.

(4) Cuando una mujer embarazada contrae la infección, o ésta se reactiva en su organismo a consecuencia de un funcionamiento deficiente de su sistema inmunitario, puede transmitir la afección al feto a través de la placenta, poniendo en peligro la salud e incluso la vida, del futuro bebé. Si la madre se infecta durante el embarazo, hay muchas posibilidades de que transmita la infección al feto y el porcentaje de riesgo de transmisión es mayor cuanto más avanzada se encuentra la gestación en el momento de contraer la infección, siendo del 15% si ocurre durante el primer trimestre, del 30% durante el segundo trimestre y llegando al 60% en el tercer trimestre. El parásito invade las células, donde se multiplica y produce lesiones en los tejidos de los órganos del feto que se están formando; por esto, si la transmisión de la infección se produce durante el primer trimestre del embarazo las consecuencias son más graves.

Autor
Graciela Prado
© All Rights Reserved

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